Desde Restaurantes-Barcelona.es hemos tenido el privilegio de entrevistar a Francesc Chicón, Cheff del restaurante Can Marçal a pocos kilómetros de Vilafranca del Penedés, nació el 10 de diciembre de 1969 y fué alumno de la prestigiosa escuela de hostelería Hoffman en Barcelona.

¿Cómo fueron tus comienzos en el mundo de la hostelería?
En mi familia siempre hubo mucho interés por la cocina, desde pequeñito veia cocinar tanto a mi madre como a mi padre y eso despertó mi interés por el mundo de la cocina. Con 19 años realizaba cursos a nivel personal como hobby, poco después decidí profesionalizar mi vocación en la Escuela de cocina Arnadí, actualmente Hofmann.
¿Cuál ha sido tu trayectoria?
Mi trayectoria es muy dispar, trabajo en varios restaurantes y hoteles, pero desde el año 97 me centro en el campo de la docencia, trabajando en el CETT y diferentes centros, alternando también épocas como cocinero. De 2003 a 2006 me dedico plenamente a la docencia como profesor de Ciclo Formativos de Grado Superior en Restauración. En la actualidad dirijo un servicio de Catering y trabajo como Chef en el restaurante Can Marçal de Sant Marçal, a pocos Km de Vilafranca del Penedés.
¿Tu receta favorita?
Difícil pregunta. Si bien práctico y me gustan todo tipo de elaboraciones, soy de cocina a fuego lento, de guisos, tanto de pescado como de carnes, pero me quedaría con unas carrilleras de ternera bien cocinadas y presentadas o un buen arroz que es una de mis pasiones.
¿Cómo definirías el estilo de cocina más arraigado a la cultura gastronómica de Barcelona?
Desde su orígenes Barcelona ha sido una ciudad portuaria, vinculada al comercio e influenciada por otras culturas y por la riqueza proporcionada por entornos rurales y por su vocación marinera. Para mí, la cocina Barcelonesa es la del “fricandó”, los canelones, las samfainas y el bacalao. Creo que la cuidad Condal se definiría por una cocina tradicional que ha ido absorbiendo los platos más representativos de la riqueza de la geografía catalana y de las influencias francesas e italianas. Prueba de todo esto son las apuestas de renombrados cocineros por este tipo de cocina.
¿Estamos preparados para ser un referente mundial dentro de la cocina Mediterránea?.
Hablar de cocina Mediterránea es muy difícil y amplio, pero a grandes
rasgos diría que sí, cumple los “requisitos” para optar a esa calificación. Las principales características de nuestro recetario tradicional, el uso predominante de ingredientes tan mediterráneos como las hortalizas, los pescados y el uso en la actualidad de excelentes aceites, sin dejar de lado el importante peso del vino dentro de las culturas mediterráneas desde la época romana, le proporcionan esos rasgos tan representativos de la cocina mediterránea.
Desde mi punto de vista, actualmente la cocina catalana se ve lastrada por otras tendencias o modas, que no permiten que nuestra cocina tradicional asuma el papel de cocina mediterránea con identidad propia y se convierta en referente, como lo han hecho las cocinas del sur de Francia e Italia.
¿Tu restaurante favorito de la ciudad condal?
Hofmann, es el restaurante que más veces he visitado, por mi vinculación con él y en el que creo que se desarrolla una de las mejores cocinas de la ciudad, y es innegable que ha formado a muchos referentes actuales de la cocina catalana. Sin olvidar a Neichel, un claro referente desde que aterrizó en el Bullí hasta que se instaló en la ciudad Condal.
A continuación, le hemos preguntado acerca del restaurante Can Marçal:

¿Como describirías esta nueva etapa?
Llevamos muy poco tiempo con este proyecto, estamos intentando definir la oferta, conocer y re-dirigir a una clientela hacia una cocina tradicional catalana moderna y un poco más arriesgada. Es el inicio de una etapa, de búsqueda de ilusión y de certezas… Con el tiempo se podrá ver mi cocina mas personal por ahora estamos haciendo una transición.
¿Cuáles son los puntos fuertes a destacar de vuestra cocina?
Estamos en pañales, pero con los objetivos muy claros, que son ofrecer un producto vinculado con productores de la zona y elaborado de la mejor forma posible dentro del marco de una cocina tradicional catalana puesta al día y que de espacios para asumir riesgos.

¿Cuáles son vuestros principales objetivos?
Consolidar una clientela y establecer un fuerte vínculo entre pequeños productores locales y nuestra cocina, que creemos redundara en una clara apuesta por la calidad y por la cocina de proximidad.

¿Qué tiene Can Marçal que no tengan los demás?
Se ubica en una finca catalogada como edificación “noucentista” de interés arquitectónico que sus orígenes se remontan a 1880. Inicialmente fue construida para albergar una fábrica de vidrio y su arquitectura expresa todo el esplendor de la época industrial catalana de finales del s.IXX.
Es un proyecto un proyecto muy ambicioso, que nos aporta mucha libertad y confianza por parte de los propietarios; Can Marçal culminará con la apertura de un hotel rural de cuatro estrellas, apoyado por un restaurante que esperamos se convierta en referente de la zona.